El periódico

Una mujer comandando la nave.



Marta Pérez-Aranda es la primera piloto de vuelos transoceánicos de Iberia.Graduada hace 30 años en Aeronáutica, lleva 26 en la compañía pilotando rutas de menor recorrido y el Día de Reyes logró el título de comandante.
Más de ocho décadas han transcurrido desde que la estadounidense Amelia Earhart, en 1932, despertara el interés del mundo entero al convertirse en la primera mujer que sobrevoló en solitario el Atlántico, entrando así con letras de oro en los hitos de la aviación. Desde entonces, otras pioneras lograron romper multitud de marcas en busca de la igualdad con los hombres. Ahora, una salmantina ha acabado con una de las últimas barreras que quedaban. Y es que los pasajeros de Iberia que cojan un avión cuyo destino esté más allá del Atlántico podrán escuchar la voz de una mujer a las órdenes del aparato después de que Marta Pérez-Aranda se haya convertido en la primera mujer comandante de vuelos transoceánicos de la compañía.
La piloto, casada y con una hija, obtuvo su título como comandante el 6 de enero y ayer realizó su primer vuelo pilotando un Airbus A340/300 que operaba el vuelo IB6827 con destino a Sao Paulo. 
En la actualidad Iberia cuenta en su plantilla de pilotos con 57 mujeres. Todo comenzó en 1985, cuando María Aburto se convirtió en la primera mujer piloto de la entonces compañía de referencia en España. En 1998 Bettina Kadner fue la primera en llegar a comandante de la flota A320.
Desde que los hermanos Wright lograron elevarse unos metros del suelo la aviación ha evolucionado considerablemente. Ese nuevo transporte que hacía realidad el sueño de todo ser humano -poder volar- convirtió a los pilotos en auténticos héroe. Y desde los comienzos de la aviación las mujeres quisieron ser partícipes. Nombres como Harriet Quimby -primera mujer en cruzar el Canal de la Mancha- Phoebe Omlie -primera piloto comercial- o Jackie Cochran -primera en romper la barrera del sonido- lo demuestran.




COMENTARIO DE LA NOTICIA: 

Yo creo que ya era hora de que una mujer tuviera esa responsabilidad. Con el paso de los años las mujeres han ido involucrándose en ese mundo ya que tienen los mismos derechos que los hombres y entienden lo mismo o mas sobre ese tema.

                                
          NOTICIA SOBRE LA EMIGRACIÓN.

Casi 40.000 españoles emigraron a Alemania en 2012.( EL COMERCIO-15/01/14)


-La crisis hizo que en 2012 España fuese el sexto país que más emigrantes aportó a la población residente en Alemania, según un informe anual sobre migración aprobado hoy por el Ejecutivo de la canciller Angela Merkel.

Un total de 37.683 españoles se registraron como residentes ante las autoridades alemanas en 2012, el último año del que se tienen datos completos, lo que supone un 3,5% del total de inmigrantes que llegaron a la mayor economía europea en ese ejercicio.

Polonia fue el país que más nuevos inmigrantes aportó a Alemania en 2012, 184.325 personas o un 17,1%, seguido por Rumanía -con 116.964 personas o un 10,8%-, Bulgaria -con 58.862 o un 5,4%- y Hungría -con 54.827 personas o un 5,1%-.

Tras estos cuatro países de Europa del este se sitúan los países del sur de Europa más azotados por la crisis de la deuda, destaca el informe. Así, en quinto lugar se sitúa Italia, que aportó en 2012 un total de 45.094 inmigrantes (4,2%) a Alemania; seguida por España, con 37.683 o un 3,5%, y Grecia, con 35.811 personas o un 3,3%.

Euskadi no retirará la tarjeta sanitaria a los parados que emigren 

al extranjero.( EL PAÍS- 14/01/14)


Osakidetza no dejará de atender a los parados que no tengan derecho a percibir la prestación por desempleo y pasen más de tres meses al año en el extranjero. Con esta decisión, Euskadi se convierte en la tercera comunidad autónoma que hará caso omiso de la medida establecida a nivel nacional, después de que Andalucía y Asturias, las dos únicas gobernadas por el PSOE, anunciaran a principios de semana que desobedecerán la iniciativa.
Los cambios normativos implican que no se podrán superar los 90 días de estancia en otro país durante un año natural porque entonces se le considerará a ese beneficiario de la Seguridad Social residente en el extranjero y, por tanto, su atención correrá a cargo de los servicios sanitarios de ese segundo país.
La idea no había sido puesta sobre la mesa en el consejo interterritorial del sistema nacional de salud, el órgano que reúne al Ministerio de Sanidad y a los consejeros autonómicos, lo que ha generado cierta confusión entre los gestores sanitarios. A este hecho se suman las críticas vertidas en las redes sociales especialmente por jóvenes que están optando por acudir al extranjero en busca de una oportunidad laboral que no hallan en España.


Emigrantes africanos varados en Libia frente al sueño europeo.(EL PAIS- 9/01/14)


“En la vida tienes que aprovechar las oportunidades para conseguir algo mejor”, dice Osman, emigrante gambiano de 21 años, “a veces tienes que arriesgar lo que sea para lograr lo que quieres, y lo que quiero es llegar a Europa”. “A veces”, continúa, “tienes que arriesgar tu vida, pero morir nunca es tu intención”. Osman lo intentó pero no lo logró. El bote en el que se había embarcado en una playa de Libia hacia el sueño europeo fue detectado por los guardacostas. Al menos sobrevivió al intento. Muchos otros no lo hacen.
Hasta octubre de 2013, de las 32.000 personas que han intentado llegar a Europa, más de 700 han perdido la vida, según el recuento deFrontex, la agencia europea para la protección de fronteras que colabora con el Gobierno libio en la contención de la inmigración a través de EUBAM, una misión de entrenamiento de guardias fronterizos.“Trabajamos con la guardia costera, la guardia fronteriza y la policía de aduanas”, confirma la portavoz de la misión, “el mandato se restringe a seguridad fronteriza”. Los alrededor de 300 kilómetros de Mediterráneo que separan Libia de Lampedusa y Malta son una de las fronteras más monitorizadas del mundo. Lo que ocurre de puertas para adentro, sin embargo, se queda en casa.
Dos días después de su aventura, Osman se sacude la humedad. Él y los otros 179 inmigrantes que se apelotonan contra las paredes del centro de detención temporal de Abu Salim, un suburbio de Trípoli, no han pegado ojo por culpa de los litros de lluvia que se cuelan por el tejado. La tormenta les podía haber pillado en alta mar.
“Necesitamos volver a nuestra tierra”, finiquita Labil, de 19 años. El joven lucha contra el frío en manga corta y con un solo guante mientras su compatriota Jiby John, de 22 años, se desvive por un cigarro con el que olvidarse del hambre. En todo el día ha comido una barra de pan con un quesito: “Todos estamos de acuerdo: si nos llevan de vuelta a Gambia no vamos a volver aquí, ni siquiera a Italia”.
Abu Salim no es un centro de alojamiento, denominación oficial de los locales en los que se apiñan los inmigrantes arrestados en el mar o en redadas en las rotondas de Trípoli, donde se congregan cada mañana esperando un patrón. “No está preparado para que pasen ni una noche”, denuncia el propio Alí Milya, responsable de la brigada de extranjería de la Policía libia que gestiona el lugar. Abu Salim apenas sirve para agrupar la miseria de docenas de africanos antes de derivarlos a otros antros desde donde deportarlos (en el mejor de los casos) o, simplemente, acumularlos.
Con poco más de seis millones de habitantes, empleados en su mayoría en los servicios y la industria petrolífera, Libia ha sido tradicionalmente un país receptor de extranjeros. Unas 1.500 personas atraviesan cada día por algún punto de los 4.300 kilómetros de frontera, en su mayoría abierta en mitad del desierto, según el Consejo Danés de los Refugiados (DRC). Hasta la primavera árabe, en 2011, los datos bailaban entre 1,5 y 2,5 millones de personas cuya situación jamás se preocupó de regularizar el régimen de Muamar el Gadafi.


Los emigrantes envían a España más dinero que nunca en un trimestre.( EL PAÍS- 31/12/13)

Los brotes verdes que han aparecido en algunos rincones de la economía tienen en muchos hogares acento extranjero. Los emigrantes españoles enviaron a su país entre junio y septiembre 1.643 millones de euros. Es más dinero del que se había remitido en un solo trimestre antes, al menos según la serie que recopila el Banco de España, que comienza en 1990.
Las remesas, que antes de la crisis eran un fenómeno vinculado a los inmigrantes que desde España enviaban parte del salario a sus países, son de nuevo un carburante para la economía de muchas familias residentes en España. Los envíos han crecido a grandes pasos. En el verano de 2008, cuando la crisis empezaba a asomar, a España llegaban 1.343 millones en remesas de trabajadores que vivían fuera, un 22% menos que este año.
Y mientras los envíos de los españoles crecen, los que hacen los extranjeros que viven en este país hacia el exterior se han ido contrayendo con la recesión. Entre junio y septiembre sumaron en total 1.723 millones de euros, un 10% más que en el trimestre anterior, pero muy por debajo de lo que se mandaba en 2010, cuando se superaron los 2.000 millones trimestrales. No en vano, la población extranjera en España ha decrecido en los últimos años. Mientras en el primer semestre de 2009 llegaron 176.808 personas de origen extranjero, la primera mitad de 2013 fueron 134.312, una cuarta parte menos. Y en el mismo periodo, 259.227 personas abandonaron España, de las cuales, el 85% habían nacido en el extranjero, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
En total, en lo que llevamos de año, los emigrantes trabajadores han inyectado en España 4.661 millones de euros. En todo el año pasado fueron 5.922 millones, pero dada la evolución de 2013, es posible que se supere la cifra, ya que el segundo trimestre la comparación interanual arroja este año un incremento del 7,1% y el tercero, del 3,9%, según el Banco de España, que no indica el origen geográfico de los envíos.
Las cifras comunitarias colocan a España como el tercer país de la Unión Europea que más remesas recibió en 2012, solo por detrás de Francia e Italia. La emigración ha crecido en paralelo al vertiginoso aumento del paro, que en España afecta a más de una cuarta parte de la población activa. Aunque es complicado concretar una cifra exacta de españoles que han decidido probar suerte fuera, según la estadística de variaciones residenciales del INE el año pasado 56.392 personas con nacionalidad española se dieron de baja de sus padrones municipales porque se iban al extranjero. A estos, habría que sumar los que no han acudido a modificar legalmente su lugar de residencia.
Un repaso a las estadísticas de las remesas en España durante las últimas décadas permite esbozar los cambios migratorios que ha vivido el país. En los noventa, cuando España todavía no era un país atractivo para los extranjeros en busca de trabajo, los trabajadores enviaban desde este país fuera de las fronteras el equivalente a solo 22,1 millones de euros, frente a los 296 millones que se recibían. Tras un crecimiento lento pero continuo, el punto de inflexión llegó en 2004: por primera vez en España los trabajadores enviaban fuera más dinero (1.179 millones) del que se recibía en concepto de remesas (1.020 millones). Pero la crisis ha vuelto a girar las tornas, y ahora los envíos de dinero en ambas direcciones están prácticamente equilibrados.

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